Maravilloso Desastre - Jamie McGuire

19/3/15

Maravilloso Disastre
Jamie McGuire
LA CHICA BUENA
Abby Abernathy no bebe, no se mete en líos y trabaja muy duro. Cree que ha enterrado su oscuro pasado, pero cuando llega a la universidad, un rompecorazones conocido por sus ligues de una noche pone en peligro su sueño de una nueva vida.

EL CHICO MALO
Travis Maddox, sexy, musculoso y cubierto de tatuajes, es justamente el tipo de chico que le atrae a Abby. Exactamente lo que quiere evitar. Dedica sus noches a ganar dinero en un club de lucha itinerante, y sus días a ser el estudiante ejemplar y el seductor más popular del campus. Toda una mezcla explosiva.

¿UN DESASTRE INMINENTE...
Intrigado por el rechazo de Abby, Travis intenta colarse en su vida proponiéndole una apuesta que trastocará sus mundos y lo cambiará todo.

... O EL INICIO DE ALGO MARAVILLOSO?
En cualquier caso, Travis no tiene la más mínima idea de que ha iniciado un tornado de emociones, obsesiones y juegos que los terminará dañando, aunque puede que también los una para siempre.


Hablar de Maravilloso Desastre me da un poco de miedo. Era, desde el principio, un libro que no pretendía leer (cosa rara en mi, teniendo en cuenta que la portada me encanta). Os lo explico: cuando se publica un libro de este tipo, que, de repente, se convierte en el nuevo libro del momento, suelo esperar a que empiecen a publicarse reseñas en GoodReads. De esas reseñas, obvio las que dan mayores puntuaciones y me centro en la críticas malas al libro. Cuando me enfrento a este tipo de lecturas, me gusta saber qué tengo entre manos y estar advertida de las partes malas. Por ejemplo: si un libro tiene 4,5/5 pero lo que destaca de las reseñas negativas es que es un libro aburrido, posiblemente lo lea, porque lo del aburrimiento es relativo. Sin embargo, si las reseñas dicen que la historia no se sostiene, lo más seguro es que ni me moleste con él. Es decir, la lectura (o no) de algunos libros la baso en si las partes malas del libro podría tolerarlas o no.

Si pasáis por GoodReads, veréis que Maravilloso Desastre tiene 4,19/5 estrellas. Muy buena nota, la verdad, pero las reseñas negativas me quitaron toda gana de leerlo. Sin embargo, hace poco, vi una oferta en BookOutlet y no pude resistirme. El audio-libro de la edición en inglés estaba a 8 €. Así que, caí en la trampa.

He de admitir que intenté quitarme todos los prejuicios que tenía antes de empezar a escucharlo leerlo. ¡Y funcionó!

Disfruté del inició del libro como una enana. Las fanfarronadas de Travis Maddox me provocaron más de una carcajada (menos mal que iba sola en el coche mientras lo oía) y las reticencias de Abby por mantenerse alejada del fanfarrón rompe corazones me resultaban hasta creíbles.

La historia se centra en los intentos de Travis (luchador callejero, sexy fanfarrón, buenorro incorregible y machista sin límites) por conquistar a Abby (aparente mosquita muerta). Ambos se conocen (brevemente) en una de las peleas de Travis y, desde ese momento, él se siente atraído por ella, aunque, a pesar de sus intentos, ella se resiste a sus encantos. Ambos deciden ser sólo amigos, aunque la forma en que Travis trata a Abby hace creer a todo el mundo que son una pareja. El hecho de que Abby se traslade a casa de Travis (a su habitación para ser más exacta) no ayuda a frenar las habladurías.

Como veréis, la historia no tiene mucho sentido. Si un chico no te gusta, no aceptas dormir con él durante un mes, como hace Abby. Pero es ficción, así que fui benevolente con la historia. Acepté también todo tipo de clichés y toleré (más o menos) las incompresibles salidas de tono de Travis.

Sin embargo, llegó un momento en el que la situación me desbordó. Las fanfarronadas de Travis se convirtieron en comportamientos machistas y controladores que no deben ser tolerados por ninguna mujer (¡ni por ningún hombre! #heforshe). Y no, no voy a tolerar que las incondicionales fans de este libro me traten de feminista extrema. Y sí, entiendo que ésto es un libro y que no es real. Pero también entiendo que hay muchas jóvenes deseosas de encontrar un Travis Maddox. Jóvenes que no se dan cuenta de que, lo que suena estupendo en el texto, no lo sería en la vida real. ¿Tengo que recordar aquellas estupendas escenas en las que Edward (Crepúsculo) se colaba en la habitación de Bella para verla dormir? ¿Acaso, si os ocurriese en la vida real, no os compraríais un bate de béisbol para apalear al loco acosador que se cuela en vuestra habitación sin vuestro consentimiento? Pues bien, lo mismo se aplica aquí.

La historia de amoristad entre Travis y Abby se va desarrollando a fuego lento, entre detalles preciosos y macabras faltas de respeto (como, por ejemplo, cuando Travis fuerza a Abby a cambiarse de ropa por ir vestida demasiado sexy). Todo el tiempo es una de cal y otra de arena.

No recuerdo en qué momento el libro empezó a encabronarme de verdad, pero, echándole un vistazo a mis actualizaciones de lectura en GoodReads, fue en la página 215, después de varias quejas, donde todo se fue al traste. Es en ese momento cuando, con intención de darle más profundidad al personaje de Abby (porque si no es por ese motivo, no lo entiendo), Jamie McGuire nos introduce en el problemático pasado de Abby. Absurdo. No puedo decir más.

Una pena, porque el libro empezó entreteniéndome bastante. Pero, y sintiéndolo mucho, hay, para mi, cosas intolerables. 

Yo no quiero un Travis Maddox, ¿y vosotras?

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